LES ACADÉMIQUES DE LA LENGUA

En la RAE tienen la misión de adecuar  la Constitución Española al lenguaje inclusivo y es una tarea delicada.

La lengua no puede imponerse. Fluye en los entresijos del habla en los más diversos contextos sociales. Ni la ‘x’ ni la ‘@’ se pueden pronunciar. El plural inclusivo está floreciendo haciendo uso de la ‘e’ propia del masculino del asturiano; dicen que eso no les gusta allí, pero esa donación sería un hito en la historia de la lengua que hablan 560 millones de personas  y supondría un gran avance en el desarrollo de esta revolución social que pretende que en el lenguaje quepa cualquier persona independientemente de su género:  masculino, femenino, neutro, mixto o fluido.

El género es una condición privada, yendo más allá de los plurales inclusivos, el género neutro terminado en ‘e’ , en singular, podría llegar a ser  un modo de tratar a cualquier persona en el ámbito público, una demostración de respeto hacia quien no conocemos.

LEER Y CREER

La capacidad de conocer se hereda en los genes, pero del conocimiento acumulado aflora consciente una parte pequeña de todo el ingente aprendizaje humano. Solo tenemos un poco de acceso a esa verdad oculta a través del instinto, del sentimiento.

La palabra nos hizo poseedores de la tradición oral para transmitir la experiencia en vida, lo importante, de una generación a otra.

El documento escrito, en piedra, barro, papiro, pergamino o papel, fija la información para que dure más tiempo en un soporte duradero.

Ahora en el formato digital usamos el lenguaje matemático para elaborar libros audiovisuales.

Y todo para que podamos percibir lo que le pasó por la cabeza a un miembro de nuestra misma especie ayer o en tiempos remotos. Pero no por estar escrito es verdad o útil, por eso

leo con el corazón, con la palabra y con el pensamiento.