SIERVOS

A los manifestantes de la ultraderecha se les  combate

haciendo que se miren al espejo. No se puede presumir de supremacía siendo siervos. Siervo es quien lucha y arriesga porque defiende como propios los valores e intereses de otros. Valores de clases sociales de alto nivel económico y  asumidas como propias por las clases menos favorecidas.

Superestructura lo llamaba Marx.

Claro, que si lo hacen porque consiguen privilegios se les puede llamar también mercenarios. O esbirros.

#LosOtros

Lo terrorífico en las relaciones de género

no es solo el maltrato y el feminicidio, sino la implicación que tiene el propio género femenino con el mantenimiento de esa hostilidad. El hombre sigue siendo el «proveedor» y las mujeres se pliegan al machismo como mal menor para alcanzar un estatus social al lado de un hombre. El mito de la bondad y la solidaridad femenina sigue siendo un handicap para abordar este mal de la violencia de género a mujeres. Más que feminismo hay femimismidad y el horror llega cuando descubrimos que LosOtros somos nosotras.